A veces he escuchado decir a alguna mujer la frase “ya no hay caballeros”. Esto lo dicen tanto en el transporte público, como en la oficina, en restaurantes, etc.
Empero mi pregunta es: ¿es que acaso sigue habiendo damas para tales caballeros? Siempre llego a la misma respuesta: sí, hay damas, en la misma proporción que hay caballeros, es decir, muy pocas.
Y no me malentiendan, no digo esto en forma propia por el hecho de que haya escuchado decir “ya no hay caballeros” y me haya ofendido por ello. Al contrario, las figuras de “dama” y “caballero” creo, han quedado obsoletas en cuanto a la dinámica de roles de género que requiere nuestra sociedad actual.
Para entender esto primero definamos el rol tradicional de una verdadera “Dama”: Es aquella mujer, que ejerce una conducta intachable y que siempre demuestra su educación y buenos modales en determinadas situaciones sociales. Además siempre tiene un papel sumiso en su relación con los “caballeros”, sean estos su padre, sus hermanos, familiares, conocidos, pretendientes, esposo, etc.
Debe ser recatada y vivir en absoluta castidad hasta llegar al matrimonio. Imposible que tomen la iniciativa en alguna relación romántica. No debe ser nunca protagonista de escándalos o chismes vulgares. Debe ser dedicada al hogar y la crianza de los hijos, nunca andar trabajando o sosteniendo económicamente una familia. Normalmente, de temperamento afable, cordial y en espera de que un caballero llegue a su vida.
Todas éstas definiciones se encuentran caducos en pleno siglo XXI. Las mujeres de hoy tienen roles más activos en la sociedad, ya no son sumisas, ejercen sus derechos y libertades, que luchan por obtener más cada día. Apelan por una equidad de género por demás merecida. Han ido adquiriendo un mayor protagonismo en la sociedad. Trabajan en diferentes profesiones u oficios con igual o mayor eficiencia que los hombres. Pueden ser independientes emocional y económicamente hablando. No necesitan que un caballero venga a socorrerlas para abrir una puerta, para acomodar una silla, para cargar una caja o para pagar todos y cada uno de los gastos que hacen. Son críticas ante la sociedad, la cultura, la religión, la política, y cada uno de los aspectos que crean necesario analizar.
Por eso cuando escucho a alguien decir: "ya no hay caballeros" yo le respondería que tampoco hay damas.
Ustedes que opinan??......
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